Llega a La Habana convoy “Nuestra América” con 30 toneladas de auxilio mexicano

La flotilla desafía el cerco energético de Trump mientras el gobierno cubano y Washington mantienen “ásperas” negociaciones en medio de apagones masivos.

Este lunes 23 de marzo, la delegación mexicana del convoy internacional “Nuestra América” arribó al puerto de La Habana con un cargamento crítico de 30 toneladas de ayuda humanitaria. El buque “Granma 2.0” y otros veleros que zarparon desde Yucatán y Quintana Roo entregaron alimentos, insumos médicos y, fundamentalmente, paneles solares para mitigar la parálisis que sufre la isla tras el embargo petrolero impuesto por la administración Trump. Esta misión, integrada por activistas de más de 30 países, busca aliviar una crisis que ha dejado a millones de personas sin electricidad y ha forzado al gobierno cubano a cerrar escuelas y universidades para conservar el escaso combustible restante.

La llegada de la ayuda coincide con un momento de máxima tensión diplomática, luego de que el presidente Miguel Díaz-Canel confirmara que sostiene conversaciones con delegados de la Casa Blanca, incluyendo acercamientos con el secretario de Estado, Marco Rubio. Mientras Washington describe a Cuba como una “nación fallida” y Trump sugiere públicamente la posibilidad de intervenir en la isla, La Habana ha respondido liberando a 51 prisioneros políticos bajo mediación del Vaticano como un gesto de distensión. Sin embargo, la situación en las calles sigue siendo volátil, con reportes de basura acumulada en las esquinas por falta de camiones recolectores y protestas esporádicas en provincias como Ciego de Ávila.

En México, la presidenta Claudia Sheinbaum ha reafirmado su política de “fraternidad” hacia el pueblo cubano, respaldando estos envíos civiles que se suman a los buques de Pemex que han desafiado las amenazas de aranceles estadounidenses. A medida que el convoy distribuye los suministros en hospitales y centros comunitarios, el foco se desplaza hacia la mesa de negociación bilateral, donde se discute el futuro del suministro energético en el Caribe. Por ahora, la llegada del “Granma 2.0” representa un respiro simbólico y material para una población agotada por semanas de oscuridad y desabasto, reafirmando el papel de México como el principal puente humanitario de la región.