Transportistas alertan sobre una inminente escalada de precios en productos básicos.
El precio del diésel y la gasolina Premium alcanzó niveles históricos esta semana al superar los 30 pesos por litro en estaciones de servicio de Sonora, Sinaloa y Baja California Sur. Este incremento, impulsado por la volatilidad del petróleo debido al conflicto bélico en Medio Oriente y la debilidad del peso frente al dólar, ha encendido las alarmas en el sector transporte. Los empresarios del ramo advierten que el combustible ya representa hasta el 45% de sus costos operativos, lo que hace insostenible mantener las tarifas actuales de flete y distribución de mercancías.
Ante esta situación, el Gobierno Federal publicó un estímulo fiscal del 61.80% al diésel en el Diario Oficial de la Federación para intentar contener el impacto mediante la reducción del IEPS. No obstante, líderes transportistas de la Canacar y Canacintra señalaron que los precios en las bombas de ciudades como Tijuana y Hermosillo siguen al alza, rozando los 30.40 pesos en algunas franquicias internacionales. La administración federal ha solicitado a las secretarías de Hacienda y Energía vigilar de cerca a los expendedores, argumentando que con los subsidios actuales el precio no debería alcanzar tales niveles.
Por su parte, la Onexpo atribuyó la escalada a la alta dependencia de México de las importaciones de combustible, que cubren más del 50% del consumo nacional. Mientras los gasolineros enfrentan costos logísticos y de almacenamiento crecientes, los consumidores finales comienzan a resentir el golpe en el norte del país. De mantenerse esta tendencia en los próximos dos meses, expertos prevén un efecto dominó que encarecerá desde los servicios de transporte público hasta el precio de los alimentos en la canasta básica.

