Sheinbaum, Lula y Sánchez lanzan un frente común contra la crisis humanitaria en la isla.
En el marco de la IV Cumbre en Defensa de la Democracia, los gobiernos de México, Brasil y España emitieron un comunicado conjunto para expresar su profunda preocupación por la “dramática situación” que atraviesa el pueblo cubano. Los mandatarios Claudia Sheinbaum, Luiz Inácio Lula da Silva y Pedro Sánchez señalaron que el recrudecimiento del bloqueo económico estadounidense ha derivado en una grave crisis humanitaria, afectando servicios críticos como hospitales, transporte y energía. Ante este escenario, el bloque se comprometió a incrementar la ayuda humanitaria de forma coordinada y exigió soluciones basadas en el Derecho Internacional y la Carta de las Naciones Unidas.
Durante su intervención en la cumbre, la presidenta Sheinbaum reafirmó el compromiso de México con la fraternidad y la justicia, condenando las políticas de asedio petrolero que asfixian la economía de la isla. La mandataria enfatizó que cualquier salida a la crisis debe garantizar que el pueblo cubano decida su futuro en plena libertad, sin intervenciones externas. “En vez de sembrar guerra, sembremos paz”, declaró Sheinbaum, quien recordó que bajo su gestión se han intensificado los envíos de suministros, incluyendo las 30 toneladas de ayuda enviadas recientemente a través del convoy civil “Nuestra América”.
El posicionamiento tripartito también hace un llamado urgente a un diálogo sincero y respetuoso que respete la integridad territorial y la igualdad soberana de Cuba. El comunicado subraya que la estabilidad del Caribe depende del cese de medidas coercitivas que solo profundizan el sufrimiento de la población civil. Con este respaldo diplomático, los tres gobiernos buscan consolidar una postura multilateral que presione por el alivio inmediato de las sanciones, mientras mantienen sus canales logísticos abiertos para el envío de alimentos, medicinas y combustible a la administración de Miguel Díaz-Canel.

